
"La vida es un combate victorioso". K. Malevich
Hace un año demolieron el palacete de la calle Henares 8 de Madrid para dejar un solar grande con dos cedros supervivientes y un castaño, a la espera de un edificio de oficinas que parecía entonces inminente. Este solar al que dan las ventanas de casa fue el germen de mi actividad de Guerrilla Gardening. Pasado el berrinche de la demolición - todos estábamos encariñados con el decadente palacete - nos comunicaron - portavoz : portero - que no construirían - la crisis quizás- en al menos tres años y me dolíó ver el espacio tan desaprovechado. Empecé entonces a pedir permisos para plantar un efímero y fructífero huerto comunitario o un jardín vecinal de "mientras tanto"... No conseguí nada, supongo que por la mala voluntad, indiferencia o incomprensión de los propietários y me enfurruñé bastante. El solar en cambio, tranquilo, solo, e indiferente a los tejemanejes humanos, siguió vivo o comenzó una nueva vida y nos está dando mucho más de lo que nosotros queríamos aportarle, más de lo que imaginamos. No nos está dando un jardín, nos está regalando EL CAMPO.
"Gran parte de las dificultades por las que atraviesa el mundo se deben a que los ignorantes están completamente seguros y los inteligentes llenos de dudas". Betrand Russell
No se trata (ya)
"Leer bien, es decir, leer libros verdaderos con espíritu verdadero, es un noble ejercicio, un ejercicio que le impondrá al lector un esfuerzo mayor de lo que las costumbres de nuestros días consideran necesario. Leer requiere un entrenamiento como el de los atletas y tener la firme resolución de dedicarse a ello en cuerpo y alma. Los libros deben ser leidos con la misma intensidad y dedicación con que fueron escritos". Thoreau
Sobre nosotros,
Eran las tres de la tarde, en la terraza hacía sol y cantaban los mirlos. Una mujer corría bailando entre las esculturas. Miradme, no seais pavas, les decía . Y yo vi como las piezas inescrutables se iban convirtiendo en espectadoras sorprendidas. Ya nunca serán las mismas. Pura vida.
Son azules. Son airados. Son pintados. Son sobredimensionados. Y sin embargo hace exactamente un año y medio yo me estremecía de emoción bajo esta cúpula. Por retratar, Lumix, los ojos, perdí el cielo, la tierra y el ronroneo de los papelillos en el viento. Si ya lo dijo Ralph Waldo Emerson: Pictures must not be too picturesque.

"Los dioses no estaban ya, y Cristo no estaba todavía, y de Cicerón a Marco Aurelio hubo un momento único en que el hombre estaba solo". G. Flaubert
"Leía con un ensimismamiento tan impresionante que desde entonces cualquier persona a la que yo haya visto leyendo me ha parecido siempre un profano. En Jakob Mendel, aquel pequeño librero de viejo de Galitzia, contemplé por primera vez, siendo joven, el vasto misterio de la concentración absoluta, que hace tanto al artista como al erudito, al verdadero sabio como al loco de remate, esa trágica felicidad y desgracia de la obsesión completa" Stefan Zweig
"Al igual que los cangrejos, los versos solo salen bien en los meses cuyo nombre no tiene ninguna "R" ". G.C.Lichtenberg
Me parece innecesario que perdamos tu tiempo y mi dinero enviándote a Cambridge. Yo voy cumpliendo muchos años y para cuando acabaras tu formación, sin duda tan incompleta como inútil, si viviera no podría serte de gran ayuda ni cumplir con las obligaciones que tu padre me ha encomendado. Considero más oportuno utilizar los pocos contactos que conservo en la East Indian Company para que empieces a ganarte la vida por ti mismo o al menos a vivir por ti mismo. Si no tienes inconveniente durante las próxima semana me acompañarás a mis almuerzos en el Oriental Club y veremos si consigo enviarte pronto a un buen destino con un trabajo en el que si no sabes destacar al menos puedas pasar desapercibido durante unos años y volver entonces a Londres con aires de hombre de mundo y a tiempo, o eso espero, para asistir a mi muerte,organizar mi funeral y cobrar mi herencia que se fundirá con tu dinero si es que lo has ganado y con tu renta familiar que no habrás perdido jugando al whist en el Brooks de St. James , podrás entonces como hombre de posición y oscuro pasado hacer una buena boda.
" Porque los libros solo se escriben para, por encima del propio aliento, unir a los seres humanos, y así defendernos frente al inexorable reverso de toda existencia : la fugacidad y el olvido". Stefan Zweig
De nuevo ropa en el suelo, el teléfono lleno de mensajes y la nevera vacía . Vuelve con la vuelta al hogar la momentánea certeza de que debería haberme quedado en otra parte. Y si me preguntan de donde soy, ¿ Hasta cuando permaneceré callada ? .
Mi amigo Ramón está de Bloomsbury hasta el gorrito y bosteza cuando oye hablar de Vita o de Virginia, de Violet o de Vanessa. No cree que Maynard Keynes, por ingenioso que fuera, revolucionara seriamente la teoría económica, Duncan Grant le parece un pintor pésimo y Lytton Strachey, tan pelmazo como sus victorianos eminentes. Puestos a elegir, se quedaría con Bertrand Russel que estaba allí de paso y a quien reconoce bastante listo y muy ameno siempre que ¡por Dios!, alguien le mantenga a resguardo de Lady Ottoline o del aburridísimo Whitehead. Según Ramón el secreto del reconocimiento universal de los de Bloomsbury está en que eran unos grafómanos impenitentes que se veían todo el tiempo y se jaleaban una barbaridad. Los Bloomsbury de Ramón pasaban las primeras horas de la mañana escribiendose cartas entre ellos, mantenían alguna ligera actividad intelectual o manual durante un rato y a la hora del te ya estaban de palique en pandilla para antes de la cena despedirse y dedicar un tiempo a escribir de sus conversaciones previas, encantos singulares y chistes privados. Cree Ramón que nuestro círculo de amigos y familiares es tan inteligente, alocado, cosmopolita, culto y entretenido como aquel otro, y nos conmina a escribir diarios personales, novelitas y artículos en prensa en los que nos citemos los unos a los otros constantemente y mencionemos los asuntos más triviales con gran interés e hilaridad. Dice que solo es cuestión de meses y de que encontremos un buen nombre el que consigamos pasar, como los de Bloomsbury, a la historia. Esta nueva perspectiva falsa que se abre ante mis ojos me alegra el día, y porque si non è vero, è ben trovato, de momento hablo hoy en mi blog diario de este fín de semana que pasamos en Mallorca con Patricia Hernandez ,excentrica , bondadosa y falsamente ingenua dama rubia de la alta y culta sociedad mejicana, y con Ramón Gandarias, ingenioso diplomático destinado en Londres que habla un español de los años cuarenta, sabe de todo, es todo menos cursi, y tiene toda la gracia. Había tanto azahar que hasta echamos agua de azahar en la ensalada de zanahorias, tanto jazmín que mi pelo encaneció con sus pétalos bajo la pérgola, y tantas rosas que quisimos quedarnos. No fue posible pero prometimos volver, para verlas abrirse de nuevo, cada año.
Y aunque la hora que marque sea la más dichosa no permanecerá en ella porque persigue el reloj la luz del día mientras se dirige hacia su sombra.
Un día para recordar otros días, un día de calle y de acción pública. He plantado unas margaritas en la plaza, he defendido el derecho al trabajo y a la integración social, he hablado con extraños y me he ido de viaje. Poca cosa pero acepto ideas.
" Donde mejor canta un pájaro es en su árbol genealógico" dice Jodorowsky pero yo he cantado siempre desde el suelo. Por mejorar el trino llevo un tiempo rastreando la familia de la que hasta ahora nada supe. Mi abuelo por ejemplo, que murió en el destierro de La Paz, Bolivia en 1936 de un tifus exantemático; encontraron en su mesilla dos fotos en dos marcos de plata: mi abuela y una amante criolla, dicen que se parecían tanto que habrían podido ser hermanas. Hoy se que era inteligente, de nariz pequeña y frente amplia, ojos verdes,quizás algo saltones, y estatura moderada sin ser bajito, cuando murió tenía cincuenta años. Le gustaban las mujeres y el juego, era gran lector, marido distante y padre estricto. Fue jurista y político, un apasionado nacionalista gallego de derechas. Nació en Santiago de Compostela en una familia de comerciantes ilustrados, admiraba a Rosalia y a Valle, era amigo de Castelao y de Concha Espina, publicó un libro sobre Jovellanos, dos tratados de nautica, numerosos s artículos sobre el folklore y las costumbres gallegas y un compendio de proyectos para industrializar Galicia. Su nombre aparece en el Ateneo de Madrid, creo que fue buen orador y conferenciante socorrido en diversos foros como en este que hoy traigo a colación, un recorte de la época nos cuenta que allí estaba Domingo Villar hablando ¡quien sabe por qué! del padre Salvado y los eucaliptos.
Desde el mosquitero, mientras Marcus iba tomando medidas de futuro, la araña le miraba fijamente a los ojos. Que estuviera a menudo borracho en los meses ardientes y ocasionalmente borracho en los monzones, no significaba en absoluto que fuera un borracho. En Madrás todos los europeos bebían, decían hacerlo para no enfermar de malaria, o para superar el calor de Oriente, les parecía recomendable para prevenir la disentería e imprescindible para no caer en el temible y sudoroso insomnio. Desde cualquier barra de club se impartían prescripciones terapéuticas, hasta que te descubrías difundiéndolas tú mismo, con un brandy de continuidad en la mano, ante el recién llegado de turno en su traje de lino todavía crujiente. En la India británica, el alcohol parecia curarlo todo, excepto, y en eso Marcus era muy explicito, la picadura de las serpientes.
En la memoria el pasado propio es siempre fresco y contemporáneo, no hay un momento en el que comencemos a recordar nuestra vida en sepia. Así, las ciudades en las que en algún momento hemos vivido permanecen en nosotros familiares y precisas, si cerramos los ojos creemos que podríamos recorrerlas paso por paso, parece que conservamos sus detalles intactos, los nombres, las costumbres, que hasta podríamos esquivar los agujeros de las aceras y sentir el olor y el sonido del aire que suponemos seguirá siendo el mismo; cuando hablamos con los amigos nos permitimos darles instrucciones de cafés, tiendas, perspectivas , miradas al mar desde un paseo que hace ya muchos años no existe y es solo el paisaje de nuestra infancia, parte de ella. Hace unos años estuve en Tenerife y mi padre me aconsejó que visitara el puerto nuevo porque era obra de mi abuelo. Una vez allí me emocionó descubrir que aquella obra es ahora el casi museístico Puerto Viejo que construido en los años veinte se mantenía en la memoria de mi padre como un alarde de energía técnica y modernidad industrial, tan fresco en él como los trajes blancos de algodón cubano que le hacían en su casa cuando niño. Ahora y por primera vez he visto alejarse mi niñez y ha sido en Málaga. Aunque el barrio de Pedregalejo y los espetones del Cabra sean casi los mismos, ni los más viejos paseantes de la calle Larios recordaban aquel café elegante y umbrío en el que Edgar Neville me cambió la vida a los nueve años.
La fuerte miopía de Marcus le impidió ingresar en el ejercito, carrera que por tradición le correspondía y donde probablemente habría medrado bajo los auspicios paternos y a la sombra de la leyenda todavía viva del abuelo, muerto joven y heróico en una de las fatales batallas de la Peninsula. Mientras se decidía el futuro de un joven corto de vista, murieron los padres de Marcus en una epidemia de gripe española, dejándole la casa de Chelsea y una renta exigua que hasta los treinta años debía administrar su tío abuelo Angus, soltero y retirado con opulencia en Mayfair gracias a sus sagaces tratos con la East India Company, que a despecho de su monopolio oficial le fue permitiendo durante años importar algodón, Indigo, seda y té desde Madrás y Calcuta hasta Londres, París y Moscú. La tía Agatha, que no se hablaba con Angus desde 1854, cuando este creyó reconocerla voluptuosa, medio desnuda y turgente, abrazada a un pescador en un cuadro enorme de Lord Leighton, le sugirió a Marcus que aunque jugaran a ignorarlo, la familia siempre sospechó que el ahora pudibundo Angus Fairchild había sido un trueno y la tapadera para el comercio de opio que la compañía estatal no quería encabezar pero necesitaba.
La maceta de Vazquez de Mella es nuestra prueba semanal de humildad, optimismo y perseverancia, da muchas alegrías y es fuente constante de frustración, ¿Por qué se llevan todas las plantas? ¿Quien lo hace ?. Hoy hemos plantado dos capuchinas amarillas que a pleno sol pueden ser muy felices. El encuentro del día ha sido Blanca, una señora joven que andaba por la plaza y viendonos trajinear con la tierra , se ha interesado por Justicia Jardinera y le ha gustado. A mí lo que me gusta es pensar que no solo plantamos flores sino semillas de verde anarquismo positivo, la jardinería también puede ser un arma cargada de futuro. Y siempre nos quedará el callejón de Serrano, hace tiempo que no hablo de él porque es como el buen hijo empollón y responsable que no da que hablar. El callejón florece y madura alegremente, es un puro brote, estallan los capullos de las azaleas y rododendros, no han levantado ninguna plantación y seguimos trabajando. Como varios benefactores anónimos han aportado fondos y una vecina nos ha dado acceso a su toma de agua, hemos podido instalar riego automático e incluso una valla simbólica para que los perros no entren en los sembrados . Cada vez recogemos menos basuras porque nadie osa maltratar un sitio tan bien cuidado.
El martes 3 de Mayo de 1879 por la mañana Marcus Fox-Landon supo de inmediato que había llegado el momento de volver a casa, cuando tras una noche de sueño sobresaltado consiguió abrir con dificultad los ojos y antes de recordar quien era y donde estaba, apareció ante su mirada enrojecida el vientre moteado de una araña que dormitaba, ahita de insectos, sobre el tul del mosquitero. En menos de dos meses vendrían las lluvias y con ellas un tiempo agitado de retornos al hogar, dondequiera que este se encuentre: 11 Justice Row de Chelsea, Londres, en su caso, ahí quería verse una vez acabada la aventura asiática que le había dejado el espíritu tan arrugado y húmedo como los pantalones blancos que anoche de nuevo olvidó quitarse. Tenía tiempo para arreglar algunos asuntos y coger fuerzas, debería al menos mantenerse sobrio hasta su partida, los meses de sequía que preceden al monzón son inhumanos y pasarlos borracho se había convertido, durante sus siete años de trópico, en una más de sus multiples y sudorosas rutinas de supervivencia. No podía aparecer así ante su tio Angus.
Este lagarto pequeño y jamaicano madruga como un gallo para croar como una rana mientras mira el amanecer; En el crepúsculo no llega a piar pero silba como un canario dedicando su canto al sol poniente. Un pescador contaba que le llevó en su barco para constatar que también allí repetía el modelo: Por la mañana croaba al sol que nacía desde el este y por la tarde se situaba en tribuna de popa para silbar melódico al que moría por el oeste. Los expertos son, ya se sabe, muy ingenuos y mentirosos, quisieron explicarme el fenómeno reduciéndolo a cuestiones de sexo y territorio , Yo no les creo, pienso más bien que este tipo jaspeado en grises es un poeta delicado; Buenas razones tendrá para lo suyo que los científicos desconocen y Lorca, quizás, adivinaba : "Miras al sol poniente, y tus ojos relucen, ¡oh dragón de las ranas! con un fulgor humano. Las góndolas sin remos de las ideas, cruzan el agua tenebrosa de tus iris quemados".
"Solo cantos de independencia y libertad han balbucido mis labios, aunque alrededor hubiese sentido, desde la cuna ya, el ruido de las cadenas que debían aprisionarme para siempre, porque el patrimonio de la mujer son los grillos de la esclavitud. Yo sin embargo soy libre, libre como los pájaros, como las brisas; como los árabes en el desierto y el pirata en el mar. Libre es mi corazón, libre mi alma, y libre mi pensamiento que se alza hasta el cielo y desciende hasta la tierra soberbio como Luzbel y dulce como una esperanza". Rosalía de Castro
Jueves de lluvia y frío, día ventoso con ropa inadecuada. Hay obras en mi calle, tengo cita en el médico,nos han cortado el agua, las perritas tienen gripe canina, la casa está muy desordenada, mañana salgo de viaje a una ciudad que me entristece; cometo el error de ir en coche al centro, recados pendientes me acogotan. María está en las mismas.
"I was born in the country, right on top of the hill, I still remain, I know I still I will ".Bob Marley
Said - said - said: I remember when-a we used to sit in the government yard in Trenchtown. And then Georgie would make the fire lights, as it was logwood burnin' through the nights. Then we would cook cornmeal porridge, of which I'll share with you.yeah! .My feet is my only carriage and so I've got to push on through. Oh, while I'm gone,everything's gonna be all right! ,everything's gonna be all right! ,everything's gonna be all right, yeah! . Tata Ford
Hace un año y cuatro meses decidí ir lento y ser lenta . El camino como corresponde no ha sido rápido pero tampoco fácil . Atajos tentadores, trampas veloces, contagios sociales y deseos fugaces me han hecho retroceder a veces y caer en inseguridades y dudas. Pero sigo, pasito,pasito, que es mucho más sabrosito, cada día más lenta, cada día más contenta, intentando construir una vida a mi medida, llena de planes y de confianza en el alma del mundo. Agradecida. (No hablo de Dios porque el término conduce a muchos malentendidos pero es el nombre que pronuncio cuando doy las gracias)
La montaña parece inaccesible pero el verde no es inexpugnable. Dave nos conduce hasta el río por un sendero sinuoso, largo y entrecortado para darnos baño helado en poza turquesa con cascada selvática de manual ,me da risa nerviosa verme en un lugar tan objetivamente hermoso y sin explotar, por la noche pescamos gambas con red y linterna, por lo bajo canturreo "The bare necessities" de Baloo, uno de mis clásicos, no se me ocurre nada más apropiado . Siguiéndo el río, llegamos a comunidades bastante organizadas con tiendas mínimas, escuelas y capillas . Es Viernes Santo y se escuchan cantos y profecias que hacen temblar los mangos. En lo profundo del monte, hay un ajetreo de vida ,arañas psicodélicas, flores y frutos desconocidos, lagartos , colibries y muchísima gente, la selva se nos revela doméstica y empezamos a llamarla bosque. En un claro Dave señala la especie para él más exótica que da un fruto amargo pero exquisito en mermelada : "Seville oranges ". No se como llegó este naranjo a las Blue Mountains ni Dave, para quien Seville es sólo un término botánico, entiende por qué repito durante un buen rato el mantra "Seville oranges, Seville oranges " mientras huelo el azahar y pienso en las procesiones.

Me gustó la manzana nueva que probé con Richard y Patrice, tiene una carne blanca de color algodón y textura de ciruela, su piel es fina y el hueso grande y redondo como el del melocotón pero sin geometría, parece una piedra. También me gustó el Ackee, fruto rojo de arbol grande que se cocina con pescado. El ackee es muy suyo, no admite bromas, se abre solito en el árbol para ofrecer sus tres gajos con sus tres semillas, es exquisito para los pacientes pero fruto venenoso para todo aquel que intente acortar su ciclo , entre letal y alucinógeno. Muy contenta iba cogiendo semillas y vainas de estas y otras plantas para naturalizarlas, -¡Tentador pecado autóctono!- en Mallorca, y pregunté a Richard, ¿Tú crees que se darán én España?, si, claro, claro, no son delicadas ni necesitan cuidado. Al rato volvió preocupado y sin introducción me espetó la pregunta trágica : ¿Do you have winter?, de repente me sentí muy lejana, dama del frío, reina de Narnia, SI, respondí avergonzada y con un jersey en la voz . No tuvo que decirme nada , me fui botanicamente derrotada pero guardo las semillas, si el cambio climático nos quita el invierno, me pillará preparada.
Queríamos ver la puesta de sol desde un acantilado y llegamos a la casa del faro. El faro estaba cerrado y era peligroso por destartalado, lo manejaba una mujer mayor y distraida. Allí encontramos a Patrice que por la muerte inesperada de su madre acababa de llegar de las Islas Cayman . Lyric es el nombre de la casa de al lado del faro en la que vivía Paula que acaba de morir y era hermana de Agnes, la farera, y madre de Patrice, que trabaja en Islas Cayman, y abuela de Mickey, una niña de seis años que va descalza y come caña de azucar, y suegra de Richard que nos ofrece unas frutas rojas y elípticas de carne blanca a las que también llaman manzanas. Van llegando más hermanos, tíos, primos, cuñados, y nosotros nos damos cuenta de que estamos participando en un duelo mientras comemos las manzanas y vemos la puesta de sol. Patrice es elegante, va de blanco, es amable y está muy triste. Es una situación extraña pero real y sensata , nos abrazamos y dedicamos a Paula este tranquilo fin del día con un sol anaranjado que muere en el mar entre nubes y bruma.
Black River era una ciudad opulenta porque en sus bosques crecía un arbol extraño - le llaman Logwood aunque merecería nombre más literario - de cuyo tronco extraían un rojo puro , intenso y deseado. Beau Brummel siempre exigía granate de Black River para sus corbatas y en un peplo del mismo rojo fue Antígona Sarah Bernardt. Nos cuenta Darren que en esta ciudad instalaron la luz eléctrica un año antes que en Nueva York y que el ingeniero de Longchamp construyó en Black River un hipódromo con turf de terciopelo y seda siempre nueva y siempre roja en los palcos. Todo acabó cuando inventaron los tintes artificiales. Poco más que decir pues en los trópicos la decadencia es tan veloz como devastadora y desmemoriada.

“En el nombre de Dios el todo misericordioso, el todo compasivo. Oh Dios, haz que las cosas sean fáciles, que no sean difíciles, y haz que todo termine bien”. Rabí Yasir.
Lord Richard Groves heredó el título y la fortuna de su tío Bertrand a mediado de los años veinte. Por circunstancias tan complejas como británicas pensó que lo más adecuado en su nuevo estatus sería comprar tres mil hectareas de tierra cerca de Cordoba en Argentina y montar una moderna granja de búfalas. Dicho y hecho. El problema de Lord Richard no fueron las búfalas que se adaptaron bastante bien sino su mujer, Lady Caroline, hija única del duque de Bermonsdey , reina de las veladas de Belgravia , cazadora estrella de zorros en Beaumont Court y jardinera compulsiva en sus mimados acres de Sussex. Lady Caroline no se adaptó y tras dos años de aventura argentina pasó a fugarse con un diplomático norteamericano : divorcio, boda , Nueva York y un remate brillante como embajadora en la corte de St. James. A Lord Richard le fue peor, murió bastante alcoholizado tras una caida por la quebrada de los Condoritos , sus peones le enterraron en el cementerio blanco de Villa Cura Brochero, donde todavía , si es que a alguien le interesara, puede visitarse su tumba. Pero no quería hablar de nada de esto sino de la poética botánica de Lady Caroline quien mientras estuvo, salía cada mañana muy temprano a galopar por las sierras y no volvía a la estancia hasta que golpeaban vacías el vientre del caballo las alforjas finamente agujereadas que día tras día llenaba a rebosar con semillas de flores alpinas . Todavía hoy, en primavera, aquellas laderas de Cordoba revientan en flores descendientes de las que sembró la desesperación y el desarraigo de una dama inglesa. Esta historia se la contó a mi amigo Carlos su madre en Cordoba hace mucho tiempo, ayer en Madrid él me la contaba a mí y hoy la lanzo desde la nada al vacío.
"Todos los prados comunales y las tiérras baldías de inglaterra y del mundo entero, deberían en justicia ser tomadas por la gente, no para poseerlas sino para cultivarlas. La tierra es nuestro tesoro común. Este mundo solo será libre cuando se nos permita cosechar en libertad los campos ". Un rey había muerto decapitado y Cronwell estaba en el poder, eran tiempos de crisis y cambios, tiempos de hambruna para los pobres. El primero de Abril de 1649 Gerrard Winstanley harto de que la tierra y sus frutos pertenecieran a unos pocos, lideró a un grupo de 30 hombres de Surrey , "The diggers", los cavadores, un nuevo ejército armado de palas y azadones , para que plantaran zanahorias, judías y chirivías en los prados comunales de la colina de St. George. Dió mítines, repartió panfletos , ideó utopias y fue el creador de un comunismo anarquista avant la lettre inspirado por el cristianismo primitivo. Los primeros cavadores se instalaron en Saint George, y por el sur del pais fueron surgiendo nuevos diggers pero les aniquilaron por la fuerza en 18 meses; Como decía Cronwell en su orden de arresto y dispersión del grupo : "Si no les erradicamos ahora en sus comienzos, de sus cultivos crecerán cosas de mayores y más peligrosas consecuencias " . Esperemos que algo hayan crecido desde entonces.