sábado, 31 de octubre de 2009

Mi Retiro

Me lo pondrían preguntar un millón de veces y la respuesta sería la misma : Mi lugar en Madrid es el parque del Buen Retiro.
Conozco bien todas sus puertas, sus estanques, fuentes y veredas. Sus palacetes y kioskos me son familiares, y sus aguaduchos, solo en el Retiro llaman Aguaduchos a los chiringuitos, con vermut y patatas fritas, de bolsa pero inmejorables. Me gustan sus pinos piñoneros, los puentes de troncos finos, la colina de los gatos, el álamo blanco, los setos de boj, los cipreses podados a la japonesa junto a la estatua de Jacinto Benavente,me gusta la Chopera con el bosque del recuerdo y con mi recuerdo de las bicicletas de alquiler. Me gusta, claro, el ahuehuete del Parterre que vino de Méjico en 1633 y es quizás el árbol más viejo de Madrid, y la rosaleda de Cecilio Rodriguez , convencional y romántica, con las rosas Violón d'Ingres. Y la fuente de la Alcachofa, y la egipcia de la Tripona con el agua tan rica, y la temible del Angel Caido, me gusta el estanque pequeño, siempre solitario, y el grande que parece un cuadro de Renoir con las barcas y la gente tan contenta de asueto y sin hacer casi gasto, comiendo en bolsitas de papel y empujando triciclos, me gusta mirarlo todo desde lo alto del monumento a Alfonso XII. Me gusta el paseo de las estatuas con sus silenciosos reyes blancos, y los setos franceses, y los platanos, los abedules, los robles del Retiro. Me gustan, me gustan muchísimo los Castaños de Indias alrededor de los que giraron, bocadillo de salchichón y Fanta, muchas tardes de miércoles de mi infancia.
Me gusta el cielo y el olor que caen sobre el parque mientras cae con ellos la tarde, y la luz verdosa de las farolas isabelinas que se mezcla con el último sol y con el primer dibujo de la luna .
Siento mi franqueza, pero en este asunto soy tajante y no admito excusas: si alguien, viviendo en Madrid, no pasea un atardecer de otoño por el Retiro, es que, verdaderamente, o es el conejo de Alicia, o no le funciona la cabeza.

viernes, 30 de octubre de 2009

París, 2 de Mayo de 1925

"...Qué tontos e idiotas son, tienen tantas cosas y tan baratas, y no hacen nada, todos "hacen el amor". Así de tierno lo llaman aquí. Las películas se basan en esto. Las mujeres creadas por el Occidente capitalista lo van a arruinar. La mujer-objeto es su perdición.
Y realmente las mujeres de aquí son peores que los objetos, están hechas pensando en las formas: los brazos, la forma de andar, el cuerpo. Si hoy la moda pide no tener pecho, ninguna lo va a tener...Si hoy la moda es ser flaca, todas lo serán. Realmente todas son como en una revista.
La guerra y la amenaza de Alemania, esto es lo único que les obliga a hacer algo más. si no, solo "harían el amor". Alexander Ródchenko (en Cartas de Paris editado por La Fábrica)

jueves, 29 de octubre de 2009

L'après-midi à Naples II

Hay tres rectángulos y tres paños que caen, tres cuerpos sin anatomía y tres redondeados amarillos. Hay tres negros distintos. Solo el puro azul planta cara al verde que impregna, obcecado, obscuro, turbio, todo lo demás y sonríe después, falsamente ingenuo, desde el marco de la alacena.

miércoles, 28 de octubre de 2009

L'après-midi à Naples I

En 1875, Paul Cezanne leía compulsivamente Historia de la pintura en Italia de Stendhal, ya no tenía la Olimpia de Manet pinchada en la pared de su estudio, había copiado La muerte de Sardanápalo de Delacroix y escudriñaba sus Mujeres de Argel. No se, pero quizás le gustara la Mujer con el Loro, y El sueño de Courbet.
Cezanne, salvo unos desafortunados días en Suiza, nunca viajó más allá del trayecto que unía la Provenza con París, era temperamental y ordenado, nadie le consideró especialmente mujeriego ni amante de fiestas, con su vejez llegó a ser un buen católico. En 1875 vivía ya con Hortense Fiquet y tenía con ella un hijo de tres años, Paul .
El pintor soñaba con hacer cuadros enormes pero pintó este óleo tan pequeño, 37 x47 cm que se conserva en la National Gallery de Australia, en Camberra. La doncella, que adorna el negro imposible de su desnudo con un paño rojo en dificil equilibrio y un turbante amarillo, les lleva a los amantes un ponche de ron. El hombre mira el pecho de la doncella, quien ha levantado la cortina, pesada pero translúcida, sin avisar. La yacente rubia, palidez imposible, se recrea en la imagen de los tres en el espejo. La ventana es un hueco abierto al cielo del sur, a la bahía y al volcán.

martes, 27 de octubre de 2009

Otro día de encuentros

Un privilegio pasar el día entre los artistas, agitadores culturales y mecenas que hicieron posible el milagro de "Los Encuentros de Pamplona". Pepe Diaz Cuyás, curator de esta exposición homenaje en El Reina Sofía ha sabido entender el espíritu, situarlo en contexto, interpretarlo historicamente y otorgarle una plasticidad que facilita la visita. Los encuentros de Pamplona marcaron mis comienzos en el mundo del arte contemporáneo, los mayores à la page contaban sus aventuras en el tren con John Cage, reían con poemas visuales navarros y se sonrojaban al recordar happenings desaforados bajo unas cúpulas hinchables, hablaban mucho de la chalaparta en el frontón, de la calle tomada, de indios y de setas. Luis de Pablo, Jose Luis Alexanco, Juan Hidalgo con Zaj, Isidoro Valcarcel, Juan Navarro Baldeweg, Oppenheim, Ignacio G. de Liaño, Paz Muro, Arias Misson, Equipo Crónica, Prada Poole, Nacho Criado, Javier Ruiz, Francesc Torres, Muntadas, Alberto Corazón, Sistiaga, Oteiza, Barrechea, Centro de Cálculo, Robert Llimós, Sharp, Oiticica y trescientos más: No me habeis decepcionado, es verdad que fuisteis tremendos.
Y una vez dicho lo dicho, digo, que si bien la mañana fue exquisita, con rueda de prensa impecable y visita atenta y emotiva, en la inauguración de por la tarde me irrité bastante. Por motivos muy personales, rompí mi pertinaz decisión - más de dos años sin un renuncio - de no acudir a inauguraciones y demás eventos de relumbrón sociocultural, y he comprobado que ¡menuda razón tengo!, son un espanto. Hay excepciones pero la gran mayoria de los asistentes, todos ellos profesionales del asunto, no mira nada, pero nada, nada. Se pasean saludando, haciendo chistes, ocupando espacio y alardeando de boberías varias con un aire fatal de "Todo lo he vivido y todo me lo se" que comparten, pobrecitos, tal cual, con los adolescentes más imposibles. No hablan de arte, no preguntan, no reflexionan,no comparten, no se fijan ni se asombran, son patéticos y mantienen un rictus fastidioso y esteril. En la vida diaria muchos de ellos son listos, algunos incluso son sensibles y leidos, pero el síndrome Opening les mata y me agota , de modo que vuelvo a mis cuarteles de invierno y no me vereis en otra.

lunes, 26 de octubre de 2009

Los encuentros de Pamplona en el Reina Sofía

Nadie sabía entonces que el enemigo estaba en casa de uno. España 1972, en el mundo de la cultura los malos siempre eran los otros.
Los jovenes se amontonaban en las plazas para tirar globos que escribían poemas en el cielo. Se dirigían hacia una sociedad nueva, imaginativa y justa, y parecía que el arte era una categoría moral.
Estaban cambiando el mundo, Llegaría un orden nuevo y en él, todos serían para siempre modernos, iconoclastas y buenos.
¡Qué nostalgia de un entusiasmo al que llegué tarde!.
No se ha repetido en España un proyecto, un instante cultural, tan generoso, tan atrevido y tan vibrante.

domingo, 25 de octubre de 2009

Duda neoplatónica en tarde dominguera

"Mas nosotros ... ¿Quiénes somos 'nosotros'? ¿Somos la parte del alma que permanece siempre en el Espíritu, o bien somos lo que se añade a ella y está sometido al devenir del tiempo? ". Enéadas de Plotino (IV, 4, 14, 16.)

sábado, 24 de octubre de 2009

Travesía del insomnio con Porfirio

"Hay que dejar de mirar. Es necesario cerrar los ojos para cambiar esta manera de ver por otra superior. Hay que despertar una facultad que todos poseemos pero que pocos conocen y utilizan". Enéadas de Plotino .(I,6,8,24.)

viernes, 23 de octubre de 2009

Mi padre yace en el fondo del mar y ya sus cenizas son corales

El veintitres de Octubre de 2005 murió mi padre. Fue un señor marrón con el pelo blanco y los ojos amarillos. Olía a tabaco egipcio, a Floyd y a café con leche. De él heredé las manos, el vértigo, las jaquecas, el amor a la literatura y a las ferreterías, el humor, los misterios, una secreta melancolía y la tolerancia. Me enseñó a leer, a escribir a máquina y a integrarme en la naturaleza. Además de la vida y tantas cosas, me regaló Homero, Kant, Kipling, Shakespeare, Valle Inclán, Lorca y El Tesoro de la Juventud. Me enseñó el valor de la memoria y, siendo juez de profesión, quiso enseñarme a no juzgar.
Me recuerdo entre naranjos de su mano, segura de su cariño como él lo estuvo siempre del mío.

jueves, 22 de octubre de 2009

Una chica encantadora

Los vecinos no son irrelevantes. Ayer, en Flores Pili me cruce con Mariana, nuestra Holly Golightly del Viso. Vive en el mínimo ático con máxima terraza y gracias a ella la escalera mantiene un perfume a jacintos y nardos que por las noches se mezcla con su Je reviens de Worth.
Mariana tiene 29 años pero ha vivido más de siete vidas. Nació en Ibiza, de parto natural con comadrona turca en una habitación pintada de rosa fucsia mientras en el cuarto de al lado, su padre peruano tocaba la flauta andina con tres amigos. Debe su su nombre a Marianne Faithful de quien su madre, una chica de Murcia, fue cocinera o asistente personal. La separación de sus padres le pilló con cinco años recién cumplidos, y pronto se vió en Kerala viviendo en errática libertad con su padre quien al parecer la había secuestrado. Seis años después, su abuelo Paco consiguió, para bien o para mal, encontrarla, quitarle el kohl y los aretes, y llevarla con ellos a Lorca. Por entonces su madre había muerto en extrañas circunstancias relacionadas con alguna droga.
Mariana recuperó su español, conservó el inglés y se adaptó con naturalidad y buen caracter a la vida murciana, colegio de monjas y arroz caldoso. Del padre y su flauta andina no se supo más, pero Mariana recuerda con cariño las noches de Cochín, los olores intensos, y la comunidad cosmopolita en la que vivían; como mantiene, sin tristeza, el recuerdo único de su madre en la playa con bikini rojo, y, definitivamente, adora a sus abuelos, Paco y Choni. También quiere a sus primos de Cieza, al médico que le operó de apendicitis, a todos sus exnovios, a las amigas del colegio, al frutero de la esquina y al lucero del alba.
No estudió mucho pero pronto aprendió a bailar kathakali, a trabajar en cualquier cosa y a hacer amigos en cualquier sitio. Un día, llamó a la puerta de Marianne, la genuina, y ella le invitó a pasar una temporada en su casa, le presentó al Who is Who cosmopolita y la colocó en casilla de salida. Mariana se convirtió sin esfuerzo en la mejor masajista ayurvédica del circuito internacional.
Sus dedos mágicos y su encanto la convirtieron en masajista privada de un grupo japonés de rock, ahora solo les atiende durante sus giras ; Fue masajista en residencia de unas princesas de Dubai a las que cambió el cuerpo y el estilo, con las princesas pasa los meses de Enero en Gstaad ; Una joven duquesa - título largo de guión por medio y varias efes - la contrató a tiempo completo tras un viaje de descubrimientos en la India, se hicieron muy amigas y Mariana sigue viviendo con los duques y masajeándoles dondequiera que estos pasen sus vacacionesde verano.
Tuvo un novio americano que era iluminador de cine y vino a rodar en España. De su país de origen, Mariana solo conocía Ibiza y Murcia. Con acento de la Lorca más profunda, un tipito de cuarenta y nueve kilos, pelo negro rapado al uno, pestañas infinitas y vestuario vintage de Tokio, llegó con Richard por primera vez a Madrid, en Primavera. Rompieron en Aranjuez en Diciembre pero, por razones que no acierta a expresar ni yo a comprender, Mariana se enamoró de esta ciudad y quiere desenterrar aquí sus raices dispersas. Desde el pasado Enero es, Je reviens, nuestra vecina a tiempo parcial, la puerta abierta a cualquier confidencia, la alegría de la casa.

miércoles, 21 de octubre de 2009

Gracias, Saramago

Hace unos días fuimos al cine Renoir de Martín de los Heros, llegábamos con demasiado tiempo y entramos un rato en la librería Ocho y medio que está enfrente. Como su nombre y situación sugieren, hay poco literatura y mucho cine, hay también sillones cómodos, una barrita en la que ofrecen café y, al fondo, cuatro anaqueles curiosos en los que autores y artistas conocidos han seleccionado sus libros favoritos. La idea es bonita y reveladora, permite entrar en una esquina de la casa y del pensamiento de otros, no solo habla de sus gustos sino que nos incita a especular, ¿por qué habrán seleccionado justo esas obras?, ¿qué nos quieren decir o qué imagen quieren dar de sí mismos?. Entre unos y otros, llegué a la balda de Jose Saramago quien había elegido cuatro libros. No recuerdo los otros tres pero el cuarto me sorprendió, yo que me las doy de tan leida no había oido jamás el título, Ulenspiegel, ni el nombre de su autor, Charles de Coster. La edición era antigua y cuidada , el precio justo, me hice con él.
Charles de Coster nació en Lieja y escribió siempre en flamenco, por lo que tuvo una difusión tardía. La acción transcurre en Belgica y en el siglo XVI, es una épica chusca y disparatada con posibles interpretaciones simbólicas, sabrosa comida por medio - Ay, los salchichones de Gante -, y mucha leyenda centroeuropea subyacente. Es entretenidísimo y estoy encantada con el hallazgo.
Buscando en Google, he encontrado la tumba de Coster en Bruselas, hago notar que el personaje que en ella aparece, no es el autor, sino su heroe, Thyl Ulenspiegel.
"Escucha amada mía, es la hora silenciosa del mediodía, cuando el labrador está en su casa viviendo de sopa, ¿No viviremos nosotros de amor ? ".

martes, 20 de octubre de 2009

Mis vecinos como metáfora

Los Simorach me caen fatal de la fatalera. Los Simorach son mis vecinos, creo que ya he hablado (mal) de ellos en este blog. Los Simorach son elegantísimos, tienen chalet con jardín, tres hijos adolescentes, un perrito de Pomerania y dos criados filipinos con librea de botones dorados. Llegaron al barrio hace cuatro o cinco años y encargaron el jardín a un paisajista de mucho gusto y campanillas, les quedó esplendido, al menos el tramo que yo podía vislumbrar tras la tapia, grandes setos de boj, escalonias, pergola de wisteria, laureles en grandes macetas florentinas. Un día, estaban recien llegados, coincidí con el señor Simorach en la calle y trotando como un joven cocker me acerqué sonriente, le dí nombre, apellido, número de calle y piso, me presenté y ofrecí como vecina, alabé su jardín:
Os ha quedado precioso, parece un diseño inteligente y muy madrileño, algún día me encantaría verlo, hay pocos jardines tan bonitos por aquí.
A pesar de que es muy bajito, Simorach consiguió mirarme de arriba a abajo y dijo:
Por detrás también ha quedado espectacular pero es privado.
Y así, sin un adiós, cerró en mis narices la cancela de hierro verde oscuro de su morada. Llegué a mi casa con las orejitas de cocker arrastrando por el suelo.
Aquel comienzo, que firmó el fin de nuestra relación, fue francamente malo. Poco a poco, en el barrio nos fuimos dando cuenta, y comentando por el mercado y los corredores comunes, que en esa casa la arrogancia no era una opción sino un mal endémico.
Simorach no reconoce ni saluda, su mujer no baja del todoterreno y el señor filipino de la librea que pasea al pomerania, tan bajito como su jefe, me mira también de arriba a abajo cuando, cada uno con su chucho- las mías son dos:Blacky y Purris- nos encontramos por la calle a diario. Se que resulta dificil de creer pero no es por ello menos cierto: hasta el mínimo pomerania, no contento con mirar de arriba a abajo a mis perritas, consigue, desde su pequeñez, lanzarme esa mirada atroz que se ha convertido en marca de Fabrica de los Simorach y siempre me hace pensar que voy despeinada.
Pero no se trata de registrar aquí heridas personales, sino de plantear la realidad de mis vecinos como metáfora, y entro así a comentar la conducta de los herederos Simorach.
Cuando llegaron eran tres niños de caras borrosas tras los cristales ahumados del omnipresente - literal, nuestra calle es corta y estrecha - todoterreno, pero fueron creciendo y ahora son tres adolescentes ruidosos que se han convertido en el terror del barrio. Ensucian con graffitis de pesimo gusto y nula pericia nuestros muros, rayan los coches, estrangulan los geranios, y dan fiestas tremebundas. La casa de los Simorach da al descampado/expalacete/jardín salvaje al que a su vez da mi ventana, y desde aquí, desde esta mesa, oigo mes tras mes, la música vocinglera y vulgar que hasta el amanecer ponen sin control de volumen, en cuanto se quedan solos supongo, porque los Simorach padres viajan muchísimo. Los cachorros Simorach se entretienen en sus fiestas tirando desde la terraza trasera de su casa, botellas, botellones y latas al descampado/expalacete/jardín salvaje, y como se juerguean tan a menudo y beben tanto, lo tienen ya sembrado de cascos, vidrios rotos y otros restos, da mucho asco y pena.
Y aquí me digo ¿Quienes son los Simorach?, señores con fachada impoluta y trasera de cochambre, padres conservadores y pinceleros con tres hijos que son los temidos chorizos gamberros del barrio. No se bien que metáfora plantea esta realidad pero se que es fea y dañina.
No quiero Simoraches en mi vida ni en mi sociedad.

lunes, 19 de octubre de 2009

Un momento más allá del horizonte

"Hay sensaciones cuya vaguedad no excluye la intensidad y no hay punta más acerada que la del infinito". Charles Baudelaire

domingo, 18 de octubre de 2009

Identidad en peligro

Es cierto que un olor puede hacernos revivir cualquier tiempo perdido, pero si perdiera para siempre mi perfume, ¿cómo lo recordaría?. Y a mí, ¿quien me reconocería en la noche?.

sábado, 17 de octubre de 2009

En días como este


Mientras busco otras cosas, encuentro, en un recodo de la estantería, mi diario de hace cuatro años.
Aquel diecisiete de Octubre era lunes, yo estaba en París con Jesús y por la noche leía a Proust a quien citaba "...Estupefacto ante el escándalo universal de esas personas que caminan hacia la muerte marcha átrás, mirando a la vida ". Aquella precisa mañana paseamos por la Rue de Rosiers, el corazón del barrio judío del Marais donde celebraban alguna festividad hebrea y, en tenderetes de madera, vendían, para usos rituales que desconozco, palmas trenzadas y limones grandes y arrugados como perlas barrocas, envueltos de uno en uno en papel de tul. Se ve que comimos un almuerzo ligero en el café de la Avenue Montaigne y yo escribía "...No hay mujer que no lleve como mínimo tres operaciones y 6000 euros de atrezzo en el cuerpo. Son bastante repulsivas, y también ellas, como los limones, parecen venir de ceremonias arcaicas, inanes sacerdotisas engalanadas para el sacrificio. Me pongo muy tarasca gauchista, anticonsumista, feminista. Dicho lo cual, salimos del café, me distraigo y compro algunos modeletes en Zelig y Voltaire. En fín, yo misma ". Por la noche fuimos a escuchar la opera Cardillac de Hindemith, sobre un cuento de Hoffman, en la Opera de la Bastilla. Según comento en mi diario, parece que Nagano la dirigió con brío y la soprano Angela Denoke estuvo brillante con una voz limpia y wagneriana. Compramos algunos CDs en la FNAC y cenamos en Bofinger. Yo estaba exultante "...Qué felices somos en Paris por las calles adoquinadas del Marais bajo una luna llena de Fred Astaire, en las ciudades ajenas no existe el mal, querría ser turista permanente". Hoy, al leerme, creo recordar que fue en efecto un día glorioso, feliz, culto, romántico y de mucho lujo. Y me entristece terriblemente pensar que yo, ingrata idiota, lo había olvidado.

viernes, 16 de octubre de 2009

Usted no habla español ¿Verdad ?

Admiro a Jim Jarmush, sus películas me sumen en un estado único, mezcla de sopor, fascinación, ojo avizor e hipnosis. Me ha hechizado otra vez con Los límites del control, rarita, una obra interactiva que nos fuerza a escudriñar la pantalla, casi siempre silenciosa para intuir pistas erráticas que conducirán a pasos perdidos y con ellos a la resolución de un enigma no planteado. Jarmush sabe que sus espectadores van de listos, y les obliga a hacerse complices de un sujeto enigmático que sospechan asesino a sueldo y que no duerme ni musita ni es simpático. Pensaba en Ghost Dog, del propio Jarmush, en las novelas de Henry James, en películas de samurais, en Robert Mitchum y, sobre todo, en 39 escalones de Hitchcock; no me pareció casual que Tilda Swinton citara Sospecha. El discurso de Bill Murray hace pensar que el tipo solitario no era quizás quien imaginábamos, puede que fuera un idealista que luchaba contra el tirano, eso nos legitimaría un poco; lo cierto es que nunca sabremos en qué bando estuvimos jugando, durante dos horas con Jarmush por España, todas las huellas fueron cuidadosamente borradas y nadie usaba teléfono movil.
Y a fín de cuentas, qué más da cuando el universo no tiene centro ni límites, la realidad es arbitraria, y todo concluye en un puñado de polvo. Usa tu imaginación.

jueves, 15 de octubre de 2009

Él callejón de Serrano

Yo creía que la tierra plantable del callejón acababa en determinado punto y a partir de ahí empezaba el cemento inexpugnable. Ayer, Felix me hizo notar que no era tal cemento sino tierra acementada por los deshechos de las obras próximas, endurecida pero practicable. Dicho y hecho, nos líamos a picar y conseguimos llegar a la tierra del fondo, arcillosa y empobrecida pero con posibles. Para celebrar el evento, emborrachamos el suelo con tres sacos de mantillo de treinta y cinco litros, tierra negra y abono orgánico. Esta mañana hemos rematado la faena plantando dos madroños como dos soles que en cuanto nos descuidemos se convertirán en seto de lujo. Conmovida por nuestra gesta, una vecina nos ha regalado dos trachelospermum jasminoides - jazmines estrellados - que le sobraban en su jardín. Ya están plantados junto a la parte más sucia del muro para que trepen y cubran a placer. Justicia Jardinera.

miércoles, 14 de octubre de 2009

Alma y cuerpo

Receta fácil de Ánimo Airoso para una persona sola:
Se conduce el cuerpo propio hasta el espejo más próximo.
Se sonrie frente al espejo siete veces, tres de frente y dos por cada perfil, extremando el gesto.
Se sale al exterior - imprescindible no pensar en vestuario adecuado - y se corren cien pasos a velocidad máxima.
Se vuelve al punto de partida muy despacio y con pasos pequeños .
Se corren cien pasos hacia el lado contrario a velocidad máxima.
Se vuelve al punto de partida muy despacio y con pasos pequeños.
Se conduce el cuerpo propio hasta el espejo del inicio.
Se sonrie frente al espejo siete veces, tres de frente y dos por cada perfil, extremando el gesto.
Se cogen siete libros y se lee la página setenta y tres de todos ellos.
Ya está.
El Ánimo Airoso debe consumirse en caliente.

martes, 13 de octubre de 2009

Cuerpo y alma

Receta de cardo a la navarra para cuatro personas bien avenidas :
Recogemos de la tierra un cardo saludable y en sazón.
Con esmero, lavamos y raspamos los tallos en su parte carnosa, las pencas.
Hebras fuera y un buen frotado con limón.
Tiramos el resto del cardo o lo reestructuramos en un "Bouquet d'accueil".
A la cazuela de agua hirviendo van las pencas con un poco de limón y sal, hasta que se ablanden, en un "al dente" duro.
Una vez hervidas, las escurrimos y cortamos en trozos de cuatro o cinco centímetros de longitud.
Se dejan en platito aparte.
En una sarten se vierte una cucharada de aceite de oliva y tres o cuatro ajos cortados en láminas, añadimos 150 grs de jamón serrano en tiritas finas.
Cuando ya está todo agradablemente frito y perfumante, añadimos el cardo al bulle bulle con un vasito de caldo o simplemente del agua en la que se ha cocido.
Espolvoreamos una cucharada de harina sobre el guiso y removemos con energía y cuchara de madera hasta que no queden grumos.
Tapamos la sartén y lo dejamos cocer durante cinco minutos.
Destapamos para añadir cinco almendras ralladas y una yema cocida.
Dejamos, para que todo ligue, que siga hirviendo cinco minutos más.
Ya está .
Para servir : Fuente redonda, márgenes holgados, decoración con cinco almendras ralladas - pueden ser cuatro o seis - y otra yema picada . Hay quien le pone perejil a todo.

lunes, 12 de octubre de 2009

Ojos, goznes, resquicios, llaves y aldabones

Se que una puerta se ha cerrado pero no se si me quedé dentro o si estoy fuera. Hay muchos ojos de cerradura y yo tengo un manojo de llaves en el cinturón, son mi orgullo y tintinean a mi paso pero temo que no encuentren aquí su hueco exacto y tenga que llamar a un herrero. Y, si el herrero estuviera al otro lado de la puerta, ¿querría abrir a quien solo es una voz lastimera y un sospechoso sonido de llaves ajenas?. ¿Y si olvido las llaves y confío en los aldabones?.

domingo, 11 de octubre de 2009

De Estella a Los Arcos

Qué bonitos estos caminos secretos de peregrinos, qué exquisitas las colinas suaves de la baja navarra que hoy brilla toscana, qué jugosos sus campos de vides, qué accesibles los atildados olivos, qué suaves los sonidos y los perfumes, qué dulce el aire. Un paseo arcádico entre el fragor de batallas carlistas, aquí estuvo el refugio del General Moriones a quien el fango derrotó con sus veinticinco mil hombres en Montejurra. Allí ,las minas de cobre que explotaban gentes llegadas de Mesopotamia hace tres mil años; cuentan que al excavarlas encontraron un enterramiento de esqueletos verdes. A esas tres piedras hincadas en la colina, los navarros les llaman mormas y guardan leyendas de venganzas paganas. Donde hoy crecen cardos, cerca de Irache, los caballeros de San Juan de Jerusalen construyeron y regentaron el hospital para peregrinos de Cugullu. Y sigue el camino, ni un pueblo entre Monjardín - ermita con luz de alabastro, enterramiento del Rey Sancho - y Los Arcos. Nos cruzamos con peregrinos irlandeses exhaustos. Entre los pinos corre una fuente de agua potable, es blanda la hierba de los prados, y sestean umbríos los pinares como en un cuento alemán. En el valle, pacas de paja construyen arquitecturas efímeras, ruinas de castillos coronan los montes. Qué belleza tranquila, qué belleza, qué calma entre paso y paso.
En los Arcos, queso fresco con pimientos y anchoas, agua y pastas de nata.

sábado, 10 de octubre de 2009

De Puente la Reina a Estella

Cambio en el paisaje, con perfume de pimientos asados cruzamos el Arga y nos adentramos en huertas, cardo y borraja, espárragos, pimientos y tomates, algunos olivares, vides, una bodega, la autopista siempre presente nos aleja del espíritu. Hay fuertes subidas puntuales y una cuesta suave constante, pasamos por un tunel, los márgenes del camino están llenos de basura, son hermosas las parras en las casas de Cirauqui ,y una cortina a rayas en El Espinar tras la que duerme un mastín canela . En Lorca tomamos un bocadillo y pastas de coco con los amables chicos del Albergue. La cuesta nos lleva hasta los chalets adosados y desiertos de Villa Tuerta, la ermita está cerrada, seguimos subiendo hasta el cruce donde murió una peregrina canadiense. Bajamos al río, polvo y sol, cruzamos un puente curvo de madera, Estella con sus torres y sus claustros no aparece, las montañas la velan. Al fín sin perspectiva urbana, con desaliento y entre arrabales, llegamos a la ciudad y su crucero de piedra, una casa con caballos, adolescentes en un cesped inglés frente a la Iglesia románica del Santo Sepulcro. En los escalones del pórtico, bajo la escultura del Santo y un altorelieve de la Ultima cena, nos sentamos, sonreimos, por fin, deslomados, nos desplomamos.

viernes, 9 de octubre de 2009

De Roncesvalles a Zubiri

Salimos temprano y pronto estamos ya en Sorginaritzaba, el Robledal de las brujas, dicen que en sus amplios calveros se celebraban aquelarres, aquí se oyen pocos pájaros pero sopla la brisa y silban los misterios. Salimos a la luz por la Cruz blanca que protege el camino hasta Burguete. Pinos famélicos se pierden en el cielo, hay serbales, tejos, boj, bueyes con cuernos de lira en las ruinas de un establo. Cruzamos pueblos con verandas pintadas de rojo y rojos geranios, resaltan los escudos de piedra sobre los muros blancos de las casonas, recuerdo fragmentos de "La Vida nueva de Pedrito Andia" de Sanchez Mazas. Hay retamas, jara, crocus morados, un horizonte de colinas verdes, ovejas y vacas, flechas amarillas, señales, piedras amontonadas en claves ignotas, Paris a 1000 Kilómetros, dice el graffiti a cuchillo en un arbol, hay acebos, mirto, y entre piñas y piedras, el recuerdo de Nekane a un peregrino japonés muerto. Me abrazo a la humedad de cortezas y siglos en el hayedo encantado, al que creo pertenecer. Hojas, hojas, rojas y amarillas en el suelo,hojas equilibristas, hojas que vuelan entre mariposas blancas, sonidos de hojas, sombras, reflejos, el suelo esculpido de raices y lluvias, en lo hondo suena la fuente y el riachuelo. Un bocadillo de queso con chocolate y una manzana. Pasan ciclistas valencianos vestidos como bailarinas, saludan, ¡Buen camino!. Duelen los ojos de tantas luces y tantos cielos, duelen las piernas al llegar al puente de la Rabia de Zubiri.

jueves, 8 de octubre de 2009

A las puertas del camino

Ana Rosa, Juan, Ana, Alvaro y yo. Llegamos a Roncesvalles con tiempo para asistir a la misa de peregrinos de las ocho de la tarde en la Colegiata. Tres Sacerdotes ancianos ofician entre penumbras una ceremonia en la que de un modo recurrente hablan del individuo, su libertad y sus secretos. Aunque el ritual es castellano, cantan en latín y recitan plegarias francesas. Al final, nos agrupan en torno al altar, bajo el palio de la Virgen de plata de Roncesvalles ,para impartirnos una bendición jacobea que no exige credo, solo la voluntad pura del viaje. Entre los caminantes, nosotros, benditos como ellos aunque un poco intrusos, peregrinos curiosos de fin de semana. Novatos , ilusionados y perplejos, emprendemos mañana el tramo navarro del camino de Santiago, un tanteo preliminar en el que pondremos a prueba las piernas y nuestras buenas intenciones. Yo, como siempre, espero prodigios y milagros .

miércoles, 7 de octubre de 2009

El jinete azul

“La necesidad interior es la única justificación de la obra de arte”.
Wassily Kandinsky

martes, 6 de octubre de 2009

Deberes para hoy

Huelga de orejas.
Cambio de ojos.
Apoyo Bocachancla.

lunes, 5 de octubre de 2009

No es una pregunta retórica

¿Donde está ?

domingo, 4 de octubre de 2009

Edwina, el amor, y la independencia de la India

Querida Edwina, te comprendo.
Dickie era finísimo, un virrey, un conde y un caballero, pero Jawaharlal era muy listo, muy elegante, muy ágil, y muy gracioso.
Dickie te convirtió en Lady Mountbatten y defendió, sin compartirlas, tus extravagancias y tus ideas, ante la reina y ante el parlamento; nunca permitió, sin desconocerlos, que le hablaran de tus amantes .
Nehru te enseñó a mirar al otro lado del espejo, abrió para tí un continente de ideales, y te escribió cartas de amor que merecían música de Cole Porter. Cuando en 1948 abandonábais oficialmente la India, él te regaló una cesta de mangos y el manuscrito de su vida. Tu le diste, para su pueblo independiente, la maletita de Louis Vuitton que contenía todas tus joyas .
Moriste en el Mar, Edwina, al norte de Borneo, era el el invierno de 1960 y aunque enferma, hacías tu ya rutinaria travesia anual entre dos mundos y dos hombres, volvías de Nehru. ¿A quién pensaste que abandonabas más ?,¿Supiste Edwina, que Jawaharlal envió dos destructores de la marina India para que escoltaran tu cuerpo muerto?, ¿Supiste que Dickie ordenó que entregaran tu cadaver a ese mar que a los tres os unía y separaba ?. Ahora que ha pasado tanto tiempo, ¿A quien crees que amaste más?. ¿Les amabas acaso?
Nadie sabe si ellos dos hablaron alguna vez de tí, ni qué pensaban de su raro acuerdo, nadie sabe qué tuviste que ver en el proceso de independencia de la India. Cartier Bresson os delató en esta foto, quizás él supiera, o tampoco.

sábado, 3 de octubre de 2009

Días para no dar un mal paso

Hay mañanas que huelen a jacinto y a café con leche. Mañanas en las que al morder la tostada, rompen las olas y los dientes se convierten en campanas. Hay que andar con cuidado en esos días que nacen con ritmo feliz, porque son frágiles y si les cambias el paso se convierten en un torbellino de malentendidos que te arrastra hacia la noche .

viernes, 2 de octubre de 2009

Desde hace tanto tiempo,Blanca

Hace unos días hablé por teléfono con mi amiga Blanca Andreu. Como nunca nos paramos en barras, los temas fueron variados y bastante grandiosos, comenzamos por agravios personales de poca monta y continuamos en Albania con poemas, embajadores y ministros. Al poco estábamos en las playas de Paros y bajo el cielo de Acapulco. Del cielo y como es natural, pasamos a lo divino y en ese tema montamos nuestras tiendas hasta la caída del sol.
Conocí a Blanca cuando éramos muy jóvenes aunque ya mujeres de letras; entré en el cuarto de baño de una librería y allí estaba ella, con todos los grifos abiertos, el del lavabo y los de sus lágrimas que caían silenciosas y negras. Yo solo ví a un efebo griego desconsolado.
Su conexión genealógica con Grecia era tan obvia que durante un tiempo dio en vestir peplos blancos, para entonces yo sabía que Blanca era un caballo sin montura ni riendas que galopa en la noche. Mujer, efebo, caballo védico, pronto la descubrí seriamente poeta porque en su interior las imágenes estallan en palabras y en versos infinitos para convertirla en columna de un templo blanco y a mí, al leerla, en su peristilo.
Nos hicimos amigas de repente y juntas fuimos a menudo, las reinas de la fiesta. Nuestra amistad sobrevivió al insondable mar, las lágrimas y el tiempo , supimos enfrentarnos a tempestades y a la calma fatal de los sargazos para, con las velas rasgadas y el armazón intacto, volver de cada viaje sin naufragio.
Blanca es una amiga temperamental, inteligente, generosa, cálida, irracional a veces, dulce gacela o temible león en llamas, profeta y derviche, la más alegre compañera de los sanfermines, colega navideña, bomba de relojería, complice de gustos literarios, implacable y tierna, apasionada, trágica y cómica, educada y salvaje, excelente escritora y poeta absoluta.
Ahora escribe, entre otras cosas, un blog que con placer sigo a diario, sus textos abarcan con soltura y brillantez todos los géneros y, por si lo suyo fuera poco, añade una "Antología de la belleza" en la que, perla a perla, elige con gusto exquisito los más bellos poemas de todos los tiempos.

jueves, 1 de octubre de 2009

Sentimientos anarquistas

Salí de casa a media mañana, llevaba humor sombrío y zapatos cómodos de modo que eché a andar. Hacia el 162 de la calle Velazquez me sorprendieron cinco o seis coches de policía aparcados con aire desordenado de mucha emergencia en la calzada, y un tumulto de agentes, no menos de veinte, ajetreados en proteger o en tomar la acera. Había también unos treinta particulares, jóvenes pero no mucho, que hablaban tranquilos en grupitos. Pensé que sería un accidente múltiple o un desmayo letal y me uní al grupo con interés para ponerme al tanto. En un árbol, se apoyaba plegada la bandera roja y negra, y en el chalet frente al que se agrupaban, ondeaba otra, con escudo de águila bicefala sobre campo de lises y manto de armiño.
.-¿Que pasa ?
.-Somos anarquistas y estamos aquí para que excarcelen a unos compañeros anarquistas serbios.
.-¿Esta es la embajada de Serbia?
.-hombre, claro
.-¿Y por qué hay tanta policia?
.- Pues eso comentábamos, será que damos miedo.
.-Qué gracioso
.- Si, eso dice el compañero , que lo patético te desarma.
.- Es que da risa que hayan venido tantos,
.- Y tan pertrechados
.- Pues que os vaya bien. Adios
.- Salud y hasta luego.
Al llegar a casa me informé un poco de los hechos: La detención de seis miembros de un grupo anarcosindicalista serbio llamado "Elias negro", que el tres de septiembre, día de mi cumpleaños, lanzó dos cocktails molotov a la embajada griega en Belgrado, en solidaridad con Theodoros Iliopoulos, anarquista griego que desde el pasado Diciembre permanece en prisión por presuntos delitos políticos. Los daños producidos en el ataque de Belgrado se redujeron a graffittis alusivos y una ventana rota, les acusan de terrorismo internacional.
Como me muevo en la desinformación crónica, no voy a entrar en el comentario político ni defender la razón de nadie, solo quiero hablar de mi emoción porque en medio de esta crisis, perplejidad, trivialidad - yo a todo esto iba con bolsa todo lujo al brazo para cambiar una faldita - y desconsuelo, haya personas que se echan a la calle para defender a compañeros desconocidos de un pais pequeño y lejano, encarcelados por defender a un compañero desconocido de un pais cercano, encarcelado porque le cogieron en la calle de la Academia de Atenas cuando protestaba, entre otras cosas, porque un policia en medio de una revuelta mató a un joven de quince años.